Se me ocurren dos cosas. La primera es, obviamente, el incentivo económico. Me imagino que una mujer podría ganar bastante más haciendo este tipo de porno extremo que con una sesión de desnudos o contenido sexual más convencional.
La segunda es que a algunas mujeres de verdad les gustan ciertas formas de actividad sexual intensa, aunque a otras no.
Combina esos dos factores y ahí tienes el porqué.