Admite que eres bi, que experimentaste, o que te comiste tu propio semen.
Esa mierda de "me tropecé y me caí y sin querer le hice un 69 a mi amigo en una fiesta de fraternidad" o "me la jalé de forma muy varonil pero apareció un mosquito y lo aplasté y un poco de mi leche salió volando de mis dedos a mi boca, ¡ups!" es mil veces más vergonzosa que estar en el centro de un blowbang gay.