Lizz Tayler, con sus 34D-24-34 totalmente naturales, estudiaba en la universidad en su estado natal, Georgia, cuando decidió perseguir sus sueños mudándose a Los Ángeles para protagonizar películas porno.
"Ser estrella porno ha sido la meta de toda mi vida", dice Lizz. "Espero tener una carrera larga en la industria para adultos. Algún día aspiro a estar en el Salón de la Fama de los AVN como mis modelos a seguir, Briana Banks y Brittany Andrews."
Briana Banks, en particular, es tal ídolo para Lizz que lleva su nombre tatuado justo en el abdomen.
Una de sus mejores escenas fue la que hizo con Keiran Lee. Él hace de un vagabundo con una pollota y muerto de hambre de sexo, al que la chica mala y punk Lizz decide coger por diversión, aunque al final resulta que todo era un sueño pervertido del vagabundo.
"Ser estrella porno ha sido la meta de toda mi vida", dice Lizz. "Espero tener una carrera larga en la industria para adultos. Algún día aspiro a estar en el Salón de la Fama de los AVN como mis modelos a seguir, Briana Banks y Brittany Andrews."
Briana Banks, en particular, es tal ídolo para Lizz que lleva su nombre tatuado justo en el abdomen.
Una de sus mejores escenas fue la que hizo con Keiran Lee. Él hace de un vagabundo con una pollota y muerto de hambre de sexo, al que la chica mala y punk Lizz decide coger por diversión, aunque al final resulta que todo era un sueño pervertido del vagabundo.