Esto. Al menos su contenido de B/G. En su primer video de mamada, el que costaba 400 putos dólares, prometió dos minutos extra donde podías ver "qué bien la chupa de verdad". Te dieron dos minutos extra, sí. Viste cómo se metía su verga en la boca dos veces y luego su marido imbécil movió la cámara y grabó la coronilla de ella durante 1:45. No llegaste a ver "qué bien la chupa de verdad", pero sí viste "qué bien se hace la raya del pelo".