Tyler está colado por su compañera de trabajo Alice. Le tira los perros todo el tiempo pero ella nunca le da ni la hora. Por mucho que la invite a salir, siempre lo rechaza y lo llama pringado. Hoy Tyler va a dar la vuelta a la tortilla y tomar el control. Tyler invita a salir a su compañera una vez más y ella lo rechaza por completo y se ríe. Entonces saca un microchip especial en el que ha estado trabajando y lo enciende. Tyler le pregunta a Alice si quiere probar su nueva tecnología en la que ha estado trabajando para el jefazo. Le explica que permite comunicarte con tu smartphone sin hablar, solo con pensarlo. Al principio Alice se ríe de él y dice que nada de lo que haga funcionará jamás, pero cuando por fin cede y se lo mete en la oreja, queda completamente hipnotizada y bajo el control de Tyler. Es un robot total. Él procede a hacer lo que quiere con ella. Al principio le hace hacer cosas tontas y luego hace que le chupe la polla y los huevos. Después, Tyler se la folla ahí mismo en su escritorio. Cuando termina de usarla como robot para follar, la hace vestirse pero con las bragas y el sujetador por fuera de la ropa. Luego le saca el chip de la oreja y ella sale del trance. Cuando reacciona, no tiene ni idea de lo que pasó y está totalmente flipada. Tyler solo la señala y se ríe mientras ella sale corriendo.