Soy tu madrastra. Últimamente siento que nuestra relación no es tan cercana como antes, así que reservo una cita con una terapeuta. Es conocida por sus métodos de tratamiento poco convencionales que funcionan bien y rápido. La terapeuta nos dice que para salvar nuestra relación madrastra-hijastro, tenemos que ceder a nuestros impulsos naturales. Seguir nuestras pasiones innatas. En particular, explorar el lenguaje de amor íntimo del contacto físico. Los dos estamos de acuerdo. Empezamos solo abrazándonos... pero con los días, tú, mi hijastro, te vuelves más atrevido. Empezás a tocar a mamita cuando querés. Empezás con las tetas de mamita, mi culo, hasta mi concha. Al principio estoy insegura, pero con el tiempo, también cedo. Cuando finalmente tenemos ese sexo dulce e íntimo madrastra-hijastro, quedo convencida de los métodos de la terapeuta... aunque sean poco convencionales.